Todo en exceso es malo menos tú, tú eres todo lo que yo necesito.
(via whispers-from-my-soul)
mic-echechiquia:

Breve descripción de un hombre que vino (y se fue)

A la vista, presentaba una variedad de colores vibrantes en superficie, con jirones color otoño que revelaban su verdadera edad (a los años que declaraba orgulloso, había que sumar cuatro). Su apariencia turbulenta y parca se veía puesta en jaque cuando mis chistes lo vencían- entonces dejaba escapar destellos color rubí en la mirada y una sonrisa burbujeante que embriagaba hasta a la más abstemia. 
El siguiente paso era reconocernos por el olfato, sentirnos en lo animales, en el instinto, percibirnos sin vernos y probarnos ciegos. Era fino y elegante en nariz, y su piel poseía una variedad aromática en la que predominaban maderas, cuero, sudor, carne y vida, con recuerdos de acacias, tardes al aire libre y el roce con mi piel, ligeramente adornada con besos de vainilla después de la ducha. 
Los expertos sostienen que el paso crucial en la cata es el gustativo, pero yo los contradigo- el paso más importante fue el que separó su boca de la mía, su mano de mi pelo y propició la colisión de dos humanidades en la cruel búsqueda de alguien que les asigne un sabor. Él era ligero en el paladar y complejo en el recuerdo. De entrada cálida, su lengua concedía ataques salvajes que cualquier profana (como quien escribe) podía confundir con amor. Su cuerpo bien constituido era dulce y otorgaba un final perdurable en todos los sentidos. Perdurable hasta hoy, hasta ahora.
Solía dejar una armoniosa combinación de sensaciones en el postgusto (siempre post, porque el durante no fue hecho para los inconstantes). Explosivo y tempestuoso era su carácter, demasiado intenso para ser tomado a la ligera y de un sólo trago. Complementaba perfectamente lo generoso en emociones que brindaba y el miedo a sentir que trataba de esconder.
Si él fuese un vino, entonces diría que fue sublime tomarnos hasta la última gota, rendirnos a la resaca del día después, a copas de más y palabras de menos, a mis mejillas arrebatadas por el calor y a él arrebatándome la vergüenza de a sorbos cada vez que me llamaba, que me sentía, que me adoraba.

mic-echechiquia:

Breve descripción de un hombre que vino (y se fue)

A la vista, presentaba una variedad de colores vibrantes en superficie, con jirones color otoño que revelaban su verdadera edad (a los años que declaraba orgulloso, había que sumar cuatro). Su apariencia turbulenta y parca se veía puesta en jaque cuando mis chistes lo vencían- entonces dejaba escapar destellos color rubí en la mirada y una sonrisa burbujeante que embriagaba hasta a la más abstemia. 

El siguiente paso era reconocernos por el olfato, sentirnos en lo animales, en el instinto, percibirnos sin vernos y probarnos ciegos. Era fino y elegante en nariz, y su piel poseía una variedad aromática en la que predominaban maderas, cuero, sudor, carne y vida, con recuerdos de acacias, tardes al aire libre y el roce con mi piel, ligeramente adornada con besos de vainilla después de la ducha. 

Los expertos sostienen que el paso crucial en la cata es el gustativo, pero yo los contradigo- el paso más importante fue el que separó su boca de la mía, su mano de mi pelo y propició la colisión de dos humanidades en la cruel búsqueda de alguien que les asigne un sabor. Él era ligero en el paladar y complejo en el recuerdo. De entrada cálida, su lengua concedía ataques salvajes que cualquier profana (como quien escribe) podía confundir con amor. Su cuerpo bien constituido era dulce y otorgaba un final perdurable en todos los sentidos. Perdurable hasta hoy, hasta ahora.

Solía dejar una armoniosa combinación de sensaciones en el postgusto (siempre post, porque el durante no fue hecho para los inconstantes). Explosivo y tempestuoso era su carácter, demasiado intenso para ser tomado a la ligera y de un sólo trago. Complementaba perfectamente lo generoso en emociones que brindaba y el miedo a sentir que trataba de esconder.

Si él fuese un vino, entonces diría que fue sublime tomarnos hasta la última gota, rendirnos a la resaca del día después, a copas de más y palabras de menos, a mis mejillas arrebatadas por el calor y a él arrebatándome la vergüenza de a sorbos cada vez que me llamaba, que me sentía, que me adoraba.

“Some books are so familiar that reading them is like being home again.” - Louisa May Alcott, Little Women
tobiaslovesmydauntlesscake:

Divergent Fear Landscapes ~ Tobias Eaton ☠ 

tobiaslovesmydauntlesscake:

Divergent Fear Landscapes ~ Tobias Eaton  

Oka, Recién me acabo de dar cuenta q tenia un Ask jajajaa Hecho hace UN AÑO jajajjajaaaa…
Aca esta :D
Charlie Hunnam as Christian Grey!

ronaldweasl-y:

I’m no longer interested in watching the movie!!

fandoms-and-otps:

1. Deep blue eyes. Matt Bomer’s blue eyes pierce through women’s hearts like a straight arrow. The best trick in playing Christian Grey is to look deep into a woman’s soul with just one look. Bomer can do that quite effectively.

2. Style plus substance. From vintage hats to branded suits…

People who are saying Matt Bomer is not good looking and shouldn’t play Christian Grey
evelynkatherynr:

This is so sweet*-*

evelynkatherynr:

This is so sweet*-*

imnephilimdirectioner:

THIS IS THE ONLY CHRISTIAN GREY.

imnephilimdirectioner:

THIS IS THE ONLY CHRISTIAN GREY.

thoselovebugs:

lol i love her

thoselovebugs:

lol i love her

jonasfanproblems:

IT’S A GIRL!!

jonasfanproblems:

IT’S A GIRL!!